17 de mayo de 2014

[TEENFINITE] Forbidden. Capítulo 3: Goodbye.

*POV Sungjong*

Mientras subía en el ascensor me miraba en el espejo y admiraba mis pronunciadas ojeras.
- La maquilladora me va a matar… - Musité, dándome palmaditas suaves en las mejillas para espabilarme. La campanita del ascensor sonó y salí de éste, abriendo la puerta del dormitorio y entrando en silencio para no despertar a nadie.
- Dónde has estado? – Sunggyu me sorprendió desde la cocina, mientras sostenía una taza de café y me miraba con una ceja enarcada. – Para qué demonios tienes un teléfono móvil?
- Lo siento, Hyung… Fui a casa de una amiga. – Suspiró y bajó la mirada, negando con la cabeza.
- Qué vamos a hacer contigo? – Susurró, bebiendo un sorbo del café y mirándome con pena. – No deberías dejar que las cosas te afectasen tanto, Jonggie… Aún eres joven, simplemente abandona la fantasía que mantienes con Myungsoo y búscate a alguien mejor. No te costará trabajo.
Sonreí, ocultando el dolor que me producían sus palabras, y asentí.
- Está bien, Hyung. Siento haberte preocupado.
- Vas a olvidarle?
- Voy a intentarlo. – Sonrió con suavidad y asintió.

- Quieres un café?
- Primero prefiero ir a echar una cabezada… No dormí muy bien. – Asintió de nuevo y le abandoné en su soledad. No era habitual que Sunggyu madrugase tanto, así que probablemente debía de haber discutido con Woohyun o estar realmente preocupado por mí. Optaba por lo primero.
Abrí la puerta de mi cuarto y me quedé de piedra en el umbral al ver a Myungsoo durmiendo en mi colchón. Le miré durante lo que me pareció una eternidad, hasta que la luz acabó por molestarle y abrió los ojos poco a poco, incorporándose de golpe al verme.
- Jong? – Me miraba mientras se arreglaba el pelo con una mano. – Dónde has estado?
Resoplé y bajé la mirada. No se merecía que le dedicase mi aliento, así que dejé caer mi mochila sobre MI cama y abrí el armario en busca de una muda para la ducha. Mi sueño se había disipado de golpe.
- Quieres que hablemos? – Enarqué una ceja, mirando a mi armario. Esa era su conclusión? Que yo quería hablar? Desternillante. – Jonggie… No me ignores, sabes que me duele.
- Un ser como tú no siente dolor. Ni amor. No tiene sentimientos. – Mascullé, sin mirarle siquiera.
- No digas eso…
- Diré lo que me dé la gana. – Me giré y le sonreí con toda la dulzura fingida que pude recaudar. – Te voy a decir una cosa, Myungsoo… Ya no es que me duela de una forma desmesurada que me trates como a un muñeco hinchable, sino que parece ser que con Sungyeol haces lo mismo. Una cosa sí que es admirable, Myungsoo… Cómo es posible que después de correrte dentro de mí en la ducha, aún tuvieses pilas para otra ronda con él? Impresionante… Podrías dejar la vida de idol y hacerte actor porno. Lo has pensado?
Myungsoo parpadeó varias veces, sorprendido por mis bastas palabras, esas que no era costumbre escuchar salir de mi boca aparentemente inocente y siempre dulce.
- Yo…
- Tú… Eres un capullo. No es nada nuevo, la única diferencia que hay es que yo a partir de ahora ya no pienso volver a dejarme pisotear. Se acabó. No soy el segundo plato de nadie. Yo me merezco ser el principal y único. – Por algún motivo, en ese momento se me vino a la mente la imagen de L.Joe. Sonreí al recordarle.
- Tú jamás has sido mi segundo plato, Jonggie… Sabes que lo que siento por ti es especial.
- Actor Kim, por favor, deje usted de montar una telenovela de eso. No es necesario. – Sonreí ampliamente. En el fondo tenía muchísimas ganas de llorar y chillar, pero no le iba a dar esa satisfacción. Me había cansado.
- Oh… Hola… - La puerta se abrió y Sungyeol nos miró uno a uno con expresión de no saber qué hacer.
- Hola! Pasa, pasa… Que justo Myungsoo y yo hablábamos de ti. – Myungsoo bajó la mirada y Sungyeol pasó con timidez, mirándole con tristeza. – Kim, cuéntale qué me estabas diciendo ahora mismo, anda… A ver si aún mantienes tu versión.
- No tengo nada más que decir… Ya os dije en su momento a cada uno lo que os tenía que decir. – Reí y miré a Sungyeol con sorna.
- Dice que no soy su segundo plato, que soy muy especial. Que lo que siente por mí lo es. – Sungyeol tragó saliva y bajó la mirada, mordiéndose el labio inferior. Pude ver a simple vista sus ojos humedecerse. – Dime… Qué te dijo a ti?
- Lo mismo… - Susurró, sollozando. Myungsoo tensó todo su cuerpo. – Ayer… Me dijo que me quería. – Algo en mi interior se rompió… A mi Myungsoo eso no me lo había dicho nunca.
- Le dijiste que le querías? – Intenté que mi voz no temblase y siguiera sonando segura.
- Sí. – Respondió, cortante. Sungyeol sollozaba de fondo.
- Por qué me lo dijiste si no era verdad? – Susurró. – Me prometiste que se habrían acabado las mentiras…
- No era mentira. – Myungsoo se giró hacia él y ambos se miraron. En ese momento, sentí que sobraba en aquella habitación. – Yeollie, yo te quiero. No, más que eso… Te amo. Pero… También siento algo por Sungjong, no sé lo que es, pero es algo que me atrae hacia él… Necesito tiempo para aclarar mis pensamientos. Necesito tiempo para conseguir despegarme de esto…
- Ya… - Sungyeol tensó la mandíbula y le miró con asco. – Es decir, que tienes el valor de decirme que me amas, pero luego a quien te apetece tirarte es al maknae? Muy bien, Myungsoo… Eres un ser humano con unos principios envidiables.
Se giró y salió por la puerta, pegando tras él un portazo que hizo temblar el piso entero. Myungsoo bajó la cabeza para, a continuación, mirarme a mí con odio.
- Estás contento? – Levanté una ceja, sorprendido por su arranque. – Mira lo que has conseguido.
- Perdón?
- Sungyeol se ha enfadado.
- JA! Normal! Le estás poniendo los cuernos conmigo! – Lancé una carcajada sarcástica y le miré con rabia. – Myungsoo… Has jugado con nosotros como has querido durante años, y ya va siendo hora de que te aclares. Ni él ni yo somos juguetes, así que solo te digo una cosa… Él es mi amigo. Ya has destrozado todo mi orgullo, mi autoestima y mi corazón, pero como destruyas también los tuyos, juro por Dios que haré de tu vida un infierno. Me importa un cuerno Infinite, mi vida como idol y la tuya, solamente juro que como le hagas más daño… Haré de ti algo aún más rastrero de cenizas.
Myungsoo me miró serio, muy serio, con la mandíbula tensa y, finalmente, sonrió con sarcasmo.
- Es lo último que tienes que decir? – Le devolví la sonrisa y abrí la puerta, invitándole a salir.
- Hasta luego, Kim Myungsoo. Nos vemos en la práctica de esta tarde.
Myungsoo me miró con furia en sus ojos durante unos segundos, antes de salir farfullando cosas en su idioma propio. Cerré la puerta y me desplomé sobre mis rodillas, apoyando la espalda en la puerta y tapándome el rostro con las manos. Ese enfrentamiento había agotado hasta la última pizca de mi energía, y me sentía destrozado, por dentro y por fuera.
Esa mañana lloré de nuevo hasta extinguir cualquier rastro de líquido de mi cuerpo. No lloré sangre porque quedaría demasiado gore, porque si no también hubiese valido.
- Cómo pudiste darle tu valioso “te quiero” a él antes que a mí? – Susurré, presionándome el pecho con fuerza hasta sentir dolor. “Por lo menos sentir algo… Aunque sea dolor.”
Tras dejarme el alma en mis llantos, me levanté para irme a la ducha. Cuántas horas habían pasado? No estaba seguro, pero por el escándalo que venía del salón, los demás ya estaban levantados. Me incorporé, tambaleándome un poco por el entumecimiento de mi cuerpo debido a la incomodísima postura, y preparé mi muda para irme a la ducha.
- A qué hora es hoy la práctica? – Escuché desde el salón en mi camino al baño.
- Por la tarde… Como ayer, me imagino.
- Hay práctica de nuevo? – Pregunté, parándome en mi camino. Woohyun asintió.
- Sí, con los nenes otra vez. – Todos rieron.
- Pobrecitos… No les llames así!- Les defendió Hoya entre risas.
- Venga ya… C.A.P tiene la edad de Sungjong! – Rió Sunggyu.
- Pues a mí me parece que tienen mogollón de talento… Murmuró Dongwoo. Hoya asintió.
- Ah… Bueno… - No dije nada más y continué mi camino.- Así que hoy nos veremos de nuevo, no? Byunghyun Ah… - Sonreí con suavidad y tras asegurarme de que el pestillo estaba bien cerrado, dejé que el vapor del agua caliente inundase el baño y pusiese mi piel de color rojo por su altísima temperatura. Quemaba, pero sin llegar a hacer heridas. Quemaba lo suficiente como para hacer que me sintiese vivo por sentir algo, aunque de nuevo, era dolor.
- Jong? – Sunggyu llamó a la puerta. – Estás bien? Llevas ahí media hora! Somos 7 personas, una sola ducha… En resumen. ACELERA.
Sonreí bajo el agua.
- Ya salgo, Hyung!
- Venga, dale ritmo! – Reí y cerré el grifo en el acto. Era posible quedarse dormido en la ducha? De pie? Parecía ser que sí.
Me sequé apurado y me vestí, saliendo con el pelo empapado.
- Todo tuyo. – Sunggyu se metió a la velocidad del rayo en cuanto hube salido del baño y lo acaparó al sonido del pestillo. Sonreí de nuevo y cuando llegué al salón me encontré a Woohyun con cara de cachorro maltratado, sentado en el suelo con la cabeza gacha. Fruncí el ceño y me aseguré de que no era ninguna trampa mirando a mi alrededor.
-  Hyung? – Levantó la mirada inmediatamente e hizo un puchero.
- Jonggie… - Me agaché enfrente de él.
- Qué ocurre?
- Sunggyu no me quiere… - Realmente parecía que se iba a echar a llorar de un momento a otro. Suspiré. Esto me había pasado ya otras cinco veces como mínimo.
- Claro que te quiere, Hyung… Sunggyu nos quiere a todos.
- Pero… Yo quiero que me quiera a mí más! – Me abrazó y, para mi sorpresa, comenzó a llorar de verdad.
- Hyung…?
- Sé que os creéis que lo digo de broma, pero realmente estoy enamorado de él y no me hace ni caso… Qué más he de hacer?
Sonreí con dulzura y le di palmaditas en la espalda para que se calmase. Cuántos teníamos ya el corazón roto en esa casa? Hoya Hyung era cuestión de tiempo que cayese junto a mí y Woohyun.
Agudicé el oído en ese momento, desde el pasillo escuchaba voces.
- Entonces… Me perdonas? Me darás otra oportunidad? – Rogaba Myungsoo.
- Yo… No sé qué hacer…. – Sollozaba Sungyeol.
- Por favor… Te demostraré que puedo cambiar. Te demostraré que mis “te quiero” no están vacíos.
- Está bien… Pero esta será tu última oportunidad.
Suspiré. Ya ni me dolía aquello… Me dolía por Sungyeol, que había caído una vez más bajo el camelo de Myungsoo.
- Mucha suerte, Hyung. – Murmuré.
- Gracias, Jonggie. – Me respondió Woohyun con una sonrisa húmeda en lágrimas. Parpadeé, sin saber por qué parecía tan animado. – Esta noche conseguiré conquistarle definitivamente. No me rendiré!
Se fue bailando por el pasillo mientras yo observaba la imagen, incrédulo. Admiraba su tenacidad.
- Nos vamos de una vez!? – Protestó Sunggyu, metiéndole prisa a Hoya. – Como lleguen antes ellos, no tendremos ninguna opción de pedir un descanso extra!
- Toca ensayar… - Suspiré, recibiendo una palmadita en el hombro por parte de Dongwoo.
- Ánimo! Si son amigos tuyos!
- Dejad ya lo de la edad! No tiene nada que ver! – Chillé, antes de que se cerrasen las puertas del ascensor.

*POV L.Joe*

- Hyung! – Abrí los ojos, sintiendo como si tuviese una nave industrial de fabricación de motores en mi cabeza, para encontrarme a algo muy parecido. – Hyung, arriba! Tenemos que irnos!
- Changhyun? – Farfullé, quitándomelo de encima de un empujón. – Qué demonios quieres?
- Tenemos que irnos a ensayar! – Como quien oye llover, el enano saltaba sobre la cama de Minsoo y Niel para incitarme a despertarme.
- Quieres estarte quieto!? Me va a estallar la cabeza! – Paró, bajando de un salto. Sería bonito que lo hubiese hecho por obediencia y no para esquivar mi patada voladora.
- Lo siento, Hyung. Solo cumplo órdenes.
- Órdenes?
- Chanhee Hyung me dijo que te metiese prisa o no llegaríamos a tiempo, y que llegar tarde dos días seguidos está muy feo. – Parpadeé, sorprendido de que no hubiese venido él mismo… Normalmente, desde que nuestra relación no era como antes, todo lo que fuese o estuviese relacionado con molestarme, le parecía estupendo.
- Está bien… Me levantaré ahora. – El pitufo pareció satisfecho con sus resultados y salió de la habitación con pasos alegres. Me incorporé lentamente para no se me saliese el cerebro por las orejas y fui dando tumbos hasta llegar al lavabo, donde simplemente abrí la ducha y metí la cabeza debajo, a la espera de que desapareciese cualquier rastro de la resaca. Obviamente, fallé en mi misión, pero algo mejor me encontraba. Me sequé el pelo a medias y salí a la sala, donde estaban todos en el sofá, amontonados, mientras se peleaban por el mando de la tele.
- Buenos días. – Me giré, y miré a la cocina, donde estaba Chanhee con unas ojeras que le llegaban a los pies. Tragué saliva y asentí. – Me imaginé que vendrías con resaca… Así que te he hecho sopa. Está en el microondas. – Le miré, claramente sorprendido, y él me retiró la mirada. Sentí una punzada de dolor en el pecho y él salió de la cocina para sentarse con los demás. Se me hacía extraño esta muestra de amabilidad por su parte, pero aún más el hecho de que ya no estábamos juntos… Y que era oficial. Oficialmente, el ChunJoe, como nos llamaban por ahí, había roto. No me sentía triste, ya que nosotros ya estábamos rotos de hace mucho antes, pero aun así… Era extraño.
Abrí el microondas y, efectivamente, ahí había una tarterita pequeña con mi nombre en un post-it. Miré a mi espalda, a Chanhee sentado en el suelo con la mirada perdida y suspiré. Supongo que él tampoco se acostumbraba aún. Calenté la sopa y me la tomé con prisa porque los malditos de mis compañeros estaban histéricos por ir a practicar con los de Infinite.

- Cierto… Hoy hay práctica de nuevo! – No me acordaba para nada.
- Claro! Venga, cámbiate! Ya te ducharás al volver, aunque he de decirte que apestas a alcohol. – Le saqué la lengua a Niel y éste, para mi sorpresa, no corrió a refugiarse a los brazos de Minsoo, sino que huyó de mí en dirección contraria. Miré entonces a Minsoo, que nos observaba, y bajó la mirada, girándose hacia los maknaes para asegurarse de que los dos llevaban su botellita de agua con ellos. El papel de mamá no le pegaba para nada, pero no había nadie que lo ejerciese mejor que él.
Ya en la furgoneta, pensaba en cómo sería la tarde de hoy… Cómo estaría Sungjong? Se encontraría bien? Y qué habría pasado en su dormitorio con Myungsoo? Deseaba de verdad que no se dejase embaucar de nuevo por los encantos de aquel galán oscuro.

- Llegamos muy tarde? – Preguntó Minsoo cuando entramos todos como una tromba de nuevo en la sala acristalada. Los miembros de Infinite se giraron y nos recibieron con una sonrisa. Nos saludamos todos y yo busqué con la mirada a Sungjong, que me sonreía desde el final de la fila que habían formado para saludarnos. Le devolví la sonrisa, y pude notar enseguida los ojos negros de Myungsoo taladrándome el rostro. Le sonreí también.
- Chicos! – Sunggyu y Minsoo se adelantaron a nosotros y nos pidieron que los rodeásemos en un círculo para escuchar mejor. De alguna manera, acabé sentándome al lado de Sungjong. Ambos nos sonreímos, pero mi sonrisa se borró en cuanto vi a Chanhee, observándonos con expresión triste. Sungjong me miró, interrogante, y negué con la cabeza para hacerle saber que hablaríamos luego. – Minsoo y yo hemos estado pensando, y creemos que podría quedar muy bien que cada uno interpretase la canción del otro… Así que como la coreografía de Teen Top irá primero, hoy comenzaremos a aprender sus pasos. Teen Top, por favor, tened paciencia con nosotros.
Reímos y los de Infinite realmente nos miraban como si tuviesen miedo. Miedo de qué? Ni que sus coreografías fuesen para principiantes…
- Creo que sería mejor que fuese un miembro con cada integrante de Infinite para enseñarles poco a poco. – Su líder asintió a las palabras de Minsoo, que nos empezó a emparejar. – Está bien… Changjo, tú con Dongwoo y Hoya. Ricky con Sungyeol Hyung, Chunji con L Hyung, y L.Joe con Sungjong. Todos de acuerdo? – Se escuchó un sonoro “sí” y no tardamos en ponernos todos manos a la obra.

- Maestro, instrúyame. – Sungjong rió y yo le saqué la lengua.
- Por supuesto que lo haré. – Reí y me coloqué a su lado para que empezase a copiar mis movimientos uno a uno. – Oye… Qué tal al llegar al dormitorio?
- Puf… - Suspiró, sonriendo con cansancio mientras me copiaba. – Ya hubo movida…
- En serio? – Los dos moviéndonos sin parar de forma repetitiva no era la mejor forma de hablar, pero era la que había. – Qué pasó?
- Eres un cotilla, L.Joe? – Rió. – Repite eso, que no sé cómo lo haces.
- No soy cotilla, me preocupo por ti. – Repetí el paso y Sungjong lo copió a la perfección.
- Qué romántico… - Me sonrió coqueto y reí. – Estás intentando seducirme?
- Yo? Te recuerdo tu paseíto de anoche o me lo guardo? – Me miró con los ojos como platos y se echó a reír.
- Eres de los que sacan a relucir el pasado oscuro?
- Pasado oscuro? Fue hace 12 horas…. No, así no… Tienes que mover los pies más rápido y luego saltar para caer de esta forma. – Se lo mostré y, como de costumbre, lo copió a la perfección. – Eres una máquina o algo? Tienes un escáner en los ojos?
- Como si es una hora, ya es pasado. Y no soy ninguna máquina, soy Sungjong. Soy de oro. – Rió y se tapó la cara con vergüenza.
- A qué viene ese derroche de seguridad que tienes hoy? – Se encogió de hombros.
- Hoy hice mis deberes… He hablado claro con quien tenía que hacerlo, no me he callado nada y me siento muy bien conmigo mismo. Duele, pero al mismo tiempo estoy satisfecho. – Me sonrió con dulzura y se secó el sudor con una manga de la sudadera. – Qué hay de ti?
- Nada nuevo… Me siento muy extraño porque no soy capaz de aceptar que ya no estoy saliendo formalmente con nadie… Han sido cuatro años. – Sonreí con dolor. – Pero es lo mejor para ambos, y para Teen Top. Sungjong asintió, dándome palmaditas en el hombro.
- Estás seguro de que ya no sientes nada por él? – Le miré y negué con la cabeza.
- Siento muchas cosas por él, pero no las que sentía, y esas eran las que me hacían estar enamorado de él… Pero aún le quiero. Siempre le querré.
- No sabía que eras un romántico… - Susurró, sonriéndome con dulzura de nuevo. Cada vez que me sonreía… Uno de mis latidos sonaba desacompasado.
- No lo soy… No es mi estilo.
- Entonces eres un chico malo?
- Tampoco… Simplemente soy normal.
Sungjong rió y se acercó a su mochila para beber un trago de agua. Le observé, y no era capaz de entender cómo Myungsoo había podido decidir no atesorarle para siempre. No tenía ni un defecto!
- Si sacas una foto, te la firmo y todo. – Parpadeé varias veces, bajando la mirada, avergonzado porque me hubiese visto mirándole fijamente. – Qué mirabas?
- Estaba pensando que Myungsoo es un idiota. – Murmuré. Sungjong cedió su sonrisa y puso expresión de sorpresa. – No te pienses lo que no es, solamente lo digo porque… Joder, no hay más que verte. No hay ni punto de comparación. – Le sonreí suavemente y él no cambio ni un ápice su expresión sorprendida. Hasta esa expresión era hermosa… Un nudo en mi garganta que me encargué de eliminar de inmediato, me indicó que era el momento de apartar la mirada de su rostro perfecto. – Desde el principio? Te atreves?
- Eh?
- La coreografía. – Sungjong parecía desconcertado y tras unos segundos, sonrió y asintió. Me sorprendió gratamente que lo hiciera a la perfección, y parecía muy satisfecho.
- Eres un boss. – Le dije, chocándole la mano. Sonrió y puso expresión de superioridad.
- Alguien me dijo anoche que valía mucho… Así que decidí creérmelo. – Sonreí.
- Hiciste bien.
- Hyung! – Jonghyun se acercó, empapado en sudor. – Preguntan por ahí si has traído los parches esos que llevas siempre, que a Chanhee le duele algo el hombro. – Miré a Chanhee que se lo masajeaba con cuidado y asentí, señalando mi mochila.
- Claro, coged lo que necesitéis. – El pequeño asintió y tras saludar a Sungjong, se fue a darle las noticias a Chanhee.
- No os preocupéis, los cojo yo mismo. – Rechazó ayuda y le vi acercarse a mi mochila. En esos momentos no me di cuenta del gran desastre que acababa de provocar, ya que lo primero que sacó de mi mochila fue una nota… Una nota escrita por Sungjong… La nota de ayer.
Gracias por esta noche maravillosa, Hyung.
Espero que haya una próxima, pero esta vez que no sea de la misma manera.
Perdona por el beso, espero que no te cause problemas.
Sungjong.
Chanhee se giró, me miró con los ojos empapados en lágrimas y asintió, guardando la nota en su sitio para a continuación, cerrar mi mochila, secarse las lágrimas con furia e irse sin decir nada más de la sala. Miré a Sungjong, que me miraba pidiéndome disculpas con los ojos.
Nadie entendía nada, pero cuando salí a buscar a Chanhee, no le encontré por ninguna parte. Suspiré y volví al ensayo, a mi trabajo. Me intercambié teléfonos con Sungjong al finalizar el ensayo y nos subimos todos en la furgoneta, dejando vacío el sitio por excelencia de Chanhee.
Sentía un rencor infinito hacia mi persona a medida que avanzábamos hasta casa por parte de los demás, que me miraban como si le hubiese roto un brazo o algo.
- Venga, va. Que alguien diga algo! Lo estáis deseando!
- No hay nada que decir. – Espetó Changhyun, mirándome por el retrovisor. – No sabemos que ponía en esa nota, pero ha hecho llorar a Chunji Hyung.
- Por otro lado, siendo realistas, todo hace llorar a Hyung… Os acordáis de aquel anuncio de las vacaciones? Por dios… Todo el verano moqueando… - Jonghyun intentó defenderme, pero no funcionó.
- Byunghyun, - Minsoo se giró y me miró. – no sé qué habrás hecho, pero soluciónalo. Esta es la primera vez que Chanhee ha dejado tirado al equipo. Jamás lo había hecho.
Resoplé y les miré, completamente incrédulo.
- Esto es alucinante… - Mascullé. – Primero, no he hecho nada malo, es todo un gran malentendido. Y segundo, creo que es obvio que tengo que hablar con él, no? Pues si ya lo sé dejad de mirarme todos como si hubiese cometido una auténtica atrocidad!
Hubo un murmullo de desacuerdo general y, cuando llegamos al dormitorio, me dirigí inmediatamente al cuarto que compartía con Chanhee. Llamé primero, pero no obtuve respuesta.
- Chanhee? – Susurré, abriendo la puerta. – Estás dormido?
No me respondió, pero no dormía. Conocía muy bien su respiración al dormir. Me acerqué con cuidado por si se lanzaba a mi yugular y me senté en un borde de la cama.
- Chanhee… - No se movió. Suspiré. – Sé que habrás leído la nota… Pero ha sido todo un malentendido. Ayer no sabía a donde ir, no tenía dinero, así que me encontré a Sungjong y me invitó a dormir con él. Era o eso o un banco del parque. Y solo dormimos, no pasó nada más.
- Beso. – Susurró.
- Eh?
- Ponía que perdonases por el beso.
- Ah… Eso… Él iba muy borracho, y estaba muy triste porque el tipo del que está enamorado le trata como a un polvo con patas y… Simplemente se le fue de las manos. Pero solo fue un beso, nada más.
- …
- Chanhee?
- Perdona. – Abrí los ojos como platos. Jamás, pero JAMÁS, Chanhee me había pedido disculpas. Nunca. Y no lo había grabado… Maldita sea. – No tendrías que darme explicaciones cuando ayer mismo cortamos… Perdona por comportarme así, no ha estado bien.
- No importa… - Susurré, aún en shock por sus palabras.
Chanhee se incorporó y me miró con los ojos rotos de tanto llorar.
- Cuándo dejamos que lo nuestro se hundiese así? – Musitó. Su mirada me estaba derritiendo… Eran los mismos ojos de hacía cuatro años… - Cuándo dejamos de amarnos?
De repente, yo también sentí unas ganas inmensas de llorar, y aunque las reprimí todo lo que pude, no logré contener las lágrimas, y acabé llorando en silencio junto a él.
- No lo sé…
- Lo siento tanto… - Sollozó, ahogando el rostro en sus manos. Verle así me rompía el corazón. – Todo fue por mi culpa… Lo nuestro se desvaneció por mi culpa… Y yo aún te quiero pero… Sé que para ti ya no es lo mismo, y tampoco para mí… Pero duele tanto pensar en lo que pudo haber sido…
Puse una mano en su hombro y le acaricié con suavidad, sintiéndome cada vez peor. Yo aún quería a Chanhee, no como le amé, pero le quería siempre a mi lado, presente en mi vida. Antes de ser novios, fuimos amigos.. Los mejores amigos… Ojalá algún día pudiésemos volver a eso…
- No fue solo culpa tuya… Los dos no nos portamos como debimos. – Susurré, secándome las lágrimas con la manga de la camiseta. – Pero Chanhee… Si los dos estamos de acuerdo, esto no tiene por qué acabar aquí… Puede que ya no sea una relación como la que tuvimos estos años, pero podría ser como antes… Como cuando jugábamos a videojuegos o nos escapábamos de los ensayos para ir a comer…
Me miró y yo le miré. Por algún motivo, nuestros rostros se acercaron el uno al otro y fundimos nuestros labios en un beso casto y suave. Nos separamos unos segundos después. Chanhee levantó entonces la mirada y nos sonreímos con nostalgia.
- Supongo que aunque no se desee, toda historia llega a su fin en algún momento…- Ese beso no había sido nada más que una última prueba de que realmente ya no existía nada entre nosotros… Un último adiós de nuestros corazones.
- Hemos tenido una historia envidiable… - Nuestra sonrisa se tornó dulce y nos dimos la mano.
- Entonces… Hemos acabado? – Susurró, y yo asentí. Él asintió también y bajó la mirada, soltando un suspiro seguido de un hipido por su llanto. Me miró y ambos reímos, él avergonzado y yo porque en cierto modo, me sentía feliz.
- De verdad que anoche no pasó nada… No habría podido hacer nada sin tener las cosas claras contigo. No es mi estilo.
- Lo sé… Aunque no me creo nada que ese beso no significase nada para ti. – Le miré, sorprendido, y él rió. – Eres más transparente que el agua, L.Joe.
- No sé a qué te refieres. – Aparté la mirada y Chanhee empezó a reírse.
- Oh, venga ya… He visto como le miras… Me recuerda mucho a cómo me mirabas a mí! Cuando alguien te gusta eres muy obvio.
- No me gusta Sungjong!
- Omo! Pero si estás colorado como un tomate! – Me pinchó las mejillas y empezamos una guerra de cojines que acabó con las almohadas como rehenes.
- Sabes? – Me dijo tras luchar a muerte por recuperarlas. – Aún duele un poquito hablar de que te guste otro… Pero este dolor pasará en breves y entonces podré darte mi pleno apoyo. – Le miré y nos sonreímos.
- Gracias…
- Lo acabas de admitir!? – Se incorporó y empezó a saltar, señalándome con un dedo acusador.
- Eh? Qué!? NO!
- A Byunghyun le gusta Sungjong! – Chunji empezó a saltar por todo el cuarto mientras canturreaba eso a voz en grito. La puerta se abrió y cuatro cabezas de colores varias nos observaron desde el umbral con expresión confusa.
- Hyung… Qué está pasando? – Preguntó Jonghyun, mirando a Minsoo, que nos observaba con la boca abierta. Yo en esos momentos perseguía a Chunji por todo el cuarto para cerrarle la boca a cojinazos.
- Esto es muy raro… - Susurró Niel. Changhyun asintió.
Mi teléfono sonó, pero no me podía parar a cogerlo… No en ese momento en el que Chanhee ya se estaba agotando y yo le pisaba los talones. Changhyun se acercó a mi mochila y rebuscó hasta encontrarlo.
- A BYUNGHYUN LE GUSTA SUNGJONG! – Chilló antes de que yo me lanzase sobre sus piernas y le hiciese una llave de judo.
- Esto… Hyung…
- Muerde el polvo, cotilla!
- Nunca!
- Hyung…
- Vas a cenar almohada!
- HYUNG!
- QUÉ!? – Chanhee y yo nos giramos hacia Changhyun, que nos miraba asustado, tendiendo mi teléfono.
- Byunghyun Hyung… Te llaman…
- Quién es?
- Sungjong Hyung.
- OMO! – Chanhee empezó a morirse de risa mientras yo rezaba porque no hubiese escuchado nada.
- Hola? – Los eché a todos, incluido Chanhee de mi cuarto, y me puse el aparato al oído.
- Vaya, vaya… - Su voz sonaba divertida al otro lado del altavoz. – Así que te gusto, eh?

*POV Woohyun*

Escuchaba a Sungjong morirse de risa desde el comedor con el teléfono en el oído.
- Qué pasa? – Me acerqué y él apenas podía hablar de la risa.
- Se están peleando… - Le miré, sorprendido.
- Y eso es bueno?
Asintió y sonrió con dulzura. – Sí, porque es por mí… Sabes que le gusto a L.Joe?
- El rapero? Es gay?
- Eso parece. – Se secó las lágrimas causadas por sus carcajadas y me hizo una seña para que le disculpase en cuanto el ruido cesó.
- Vaya, vaya… Así que te gusto, eh? – Sungjong desapareció en dirección a su cuarto y yo me estiré en el sofá, aprovechando que los demás estaban todos agotados y ya se habían ido a dormir.
- No te piensas acostar? Mañana hay que madrugar… - Sunggyu apareció de la nada, dándome un susto de muerte.
- No me asustes así! – Rió y negó con la cabeza, despeinándome el pelo. Le miré, no podía borrar mi sonrisa… Él era la que me la dibujaba.
- Repito: No te piensas acostar?
- No tengo sueño… - Murmuré, sin dejar de mirarle. Asintió y de un empujón, se hizo un sitio a mi lado en el sofá. Me sonrió y apoyó su cabeza en mi hombro.
- Yo estoy molido… La edad pasa para todos.
- Qué exagerado… Aún eres un chaval, Hyung!
- Claro que lo soy! Pero vosotros me robáis la energía… - Fingió un sollozo y yo reí.
- Yah… Tienes hambre? – Me miró y yo le miré. Nuestras sonrisas cómplices de “vamos a saltarnos la dieta” lo decían todo. – Pollo?
- Pollo!
Y ahí acabamos, los dos a media noche rodeados de servilletas y huesos de pollo. Nos miramos y en seguida apareció la culpabilidad.
- Mañana ya no tendré abdominales… - Lloriqueé.
- Yo jamás los tendré… - Protestó también él.
- Quieres que vayamos mañana juntos al gimnasio? Hay que quemar esto o nos reñirán…
- Odio el gimnasio… Todos están cachas menos yo! – Reí ante su comentario y me tumbé a su lado en el sofá.
- Yo podría ayudarte a hacer ejercicio, así cuando fueses al gimnasio no te costaría tanto. – Me miró.
- En serio? – Asentí, aguantando mi respiración. Estábamos demasiado cerca, mirándonos el uno al otro a los ojos, y eso se estaba haciendo insoportable para mí.
- Sunggyu… - Susurré. Estaba atrapado, esta vez no podría escapar… Estaba entre la pared y yo.
- Qué?
- No te asustes.
- Qué? – No le dio tiempo a decir nada más, porque yo ya había pegado mi boca a la suya y estaba besándole como tantas veces había soñado. Sus labios eran tal y como me los imaginaba! Mismo sabor, misma textura, misma sensación… Podría haber muerto en paz en ese mismo momento.
Me separé unos segundos después y le miré. Su mirada no tenía precio, la lástima era que no era exactamente la que yo habría querido para el momento después del beso.
- Woohyun… - Masculló, con la mandíbula tensa. Temí por mi vida. – Estás muerto.- E hice bien en temer, porque el puñetazo que recibí en el estómago podría haberme matado si no fuese porque no estaba por la labor de morir aún. Después de llegar aquí, quería llegar a lo más alto.
Sunggyu pasó por encima de mí y se encaminó a nuestro cuarto, dispuesto a librarse de mí, pero no se lo iba a permitir.
Aguantando el dolor como pude, corrí tras él y le sujeté el brazo. Se giró a mirarme, furioso, pero aproveché su giro para volver a besarle, sujetándole la nuca con mi mano libre y profundizando el beso hasta que me apartó de un empujón.
- Estás loco!? Qué demonios estás haciendo!?
- Sunggyu! – Calló al escuchar que grité su nombre. Me daba igual que todos estuviesen durmiendo. – Te quiero! Estoy enamorado de ti! Y no quiero que te lo sigas tomando como una broma… Realmente quiero estar a tu lado para siempre! Siempre lo he querido! Y son ocho años de amistad! Yo… Siempre te he querido!
Sunggyu me miraba con los ojos como platos, abriendo y cerrando la boca como un pez pero sin emitir sonido alguno.
- Esto… Yo… No tiene ninguna gracia, Woohyun. – Resoplé, frustrado, y le miré a los ojos, completamente serio.
- No la tiene porque no es ninguna broma, Sunggyu. – Abrió aún más los ojos y me retiró la mirada, bajándola a mis pies.
- Pero yo… Tú… Tus novias…
- Intentos de distracción.
- Pero… Yo… Dios mío. – Se giró y se quedó estático para después volver a girarse.
- No tienes que responderme nada ahora… Puedes pensártelo. – Me miró, y podía ver la incredulidad en sus ojos. – De verdad, piénsatelo… Ahora en caliente las cosas no son tan claras como deberían.
Asintió en silencio y avanzó por el pasillo a pasos tan lentos que parecía que lo estaba presenciando a cámara lenta. Me miró desde el umbral de nuestra puerta y abrió la boca para decir algo.
- Esto… Tú… Vas a dormir… Aquí? – Noté un pinchazo en el corazón. Esto era justo lo que temía que pasase.
- No te preocupes, dormiré con Sungjong. No quiero agobiarte. – Asintió de nuevo en silencio y desapareció en la oscuridad de nuestro cuarto.
Mentí, no iba a dormir con mi maknae… No me dejaría ni entrar en su cuarto. Simplemente me acomodé en el sofá y me tapé con una manta para ahogar mis lágrimas en uno de los cojines.
- Por favor… Simplemente no te alejes de mí.


-Fin- 

2 comentarios:

  1. Wwooo se me cayo el internet y se me borró lo q tenia escrito!!! T^T aunq el otro estab como largo y como ya me dio pereza de volver a escribir todo (tonto internet q no me deja expresar libremente ��) haré un resumen...
    Me parece muuy bien q Sungjoong haya puesto en su lugar a Myungsoo, solo espero q ahora q Sungyeol le dio otra oportunidad no la vaya a embarrar...
    Me alegro muuucho q Chanji y L.joe hayan arreglado todo y vuelvan a ser amigos, aunq creo q a Chanji le va a doler verlo al lado Joongie tan pronto u.u espero q no lo hagas sufrir tanti y le pongas al lado de alguien pronto ^_^
    Aunq me alegro q Woohyun xfin se declarara creo q no fue la forma (aunq con mi lindo hamster nunca hay una buena forma jajajaja) yo creo q Gyu si le gusta solo q no se ha dado cuenta y ahora con lo q hizo Woo xfin va a empezar a pensar en el asunto, aunq tambien creo q puede a ser sufrir un poquito a Woo xq no creo q vaya a despertar y darle enseguida un si, solo le digo a Woohyun q tenga perseverancia y pasiencia..
    Aunq salio un poquito larga te aseguro q la otra era muuuuucho más jajajajajajaja
    Ya me voy familiarizando con los nombre de Teentop y aunq ya me sé sus nombres artisticos y como van emparejados todavía me confundo con sus nombres reales ��
    Y como ya salio el otro capituli me voy a leerlo (ojala todos los autores fueran asi y q cada vez q entrara a revisar el fic ya hubieran dos capitulos nuevos ��) jajajajaja
    Te esta quedando muuy bueno el fic!!!! ^_^

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    1. Me encantan los comentarios largos, así que sin problema ^^
      Te echo una mano con los nombres... Es algo confuso si no los conoces jajajaja Ricky es Changhyun, L.Joe es Byunghyun, Changjo es Jonghyun, Chunji es Chanhee, Niel es Niel y CAP es Minsoo. Fijo que les pillas el tranquillo pronto ^^
      Intento actualizar lo más rápido posible, aunque con los exámenes... Intentaré no demorarme mucho y que puedas seguir leyendo pronto :3
      Mil gracias por leer y comentar~

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