Dongwoo POV
- Entonces
el rodaje bien? - Howon me miró con cansancio y yo me encogí de hombros. Sí,
era la milésima vez que lo preguntaba, pero es que no me fiaba en absoluto de
Inguk. No me parecía un mal tipo, pero Howon era un caramelito y un peligro
andante. Y si intentaba atacarlo salvajemente como la última vez? Yo no podía
estar en el rodaje siempre actuando como guardaespaldas… Bueno, sí que podía.
Pero Howon no me dejaba.
- De nuevo:
Sí, muy bien. - Bostezó, estirándose en su cama, y yo me senté a los pies de
ésta, esperando escuchar detalles.
- Eunji está
bien? - Vale, quizás no era la mejor pregunta que podía hacer teniendo en
cuenta que yo había estado a punto de iniciar una relación con su mejor amiga.
- Sin
novedad, Dongwoo. - Asentí, apoyando mi espalda en la pared y recibiendo los
pies de Howon sobre mis muslos, comencé a masajearlos. Howon me sonrió con
ternura y le devolví la sonrisa, contento. Me gustaba hacerle feliz, además de
que era bastante sencillo; era la clase de persona que apreciaba los pequeños
detalles, y eso me encantaba, porque había hecho de lo que había entre nosotros
algo mucho más especial.
- Tú qué has
hecho hoy? - Yo me encogí de hombros.
- Por la
mañana no tuve agenda… - Continuaba masajeando sus pies, aprovechando de vez en
cuando para hacerle cosquillas y apañármelas para esquivar rápidamente sus
patadas reflejas entre risas. - Y por la tarde, después de la actuación con
Teen Top, tú te fuiste a rodar, así que tras plantearme muy seriamente si ir a
espiarte o no, decidí quedarme en casa a jugar en el ordenador un rato. - Howon
rió, negando con la cabeza suavemente e incorporándose, quedando sentado sobre
mis rodillas. Me miró, con dulzura, y yo sonreí, completamente feliz. La verdad
es que lo pasaba mal cuando Howon salía, aunque fuese solo un ratito, porque
estaba más que acostumbrado a estar pegado a él como una lapa, así que cuando
llegaba a casa sentía algo así como una euforia canina al ver a mi dueño.
Porque sí, yo era completamente de Howon.
- Y te lo
pasaste bien? - Susurró, acariciándome el pelo. Cerré los ojos sin poder borrar
mi sonrisa idiota.
- No… Te
eché de menos. - Murmuré, poniendo morros en un puchero que sacó una carcajada
de mi novio. Reí.
- Esa es tu
forma de actuar adorable? - Rió, tirando de mí a su lado en la cama. Rodeé su
cintura y nos quedamos abrazados.
- No te
gusta?
- No es eso…
Pero es que parece que te está dando un ictus cuando pones esa voz… - Reímos y
yo puse expresión de enfado.
- Pues no lo
haré más! - Protesté, poniendo morros de nuevo y arrancando otra adorable
carcajada de los labios de Howon. Él acarició mi mejilla cuando pudo calmar el
ataque de risa y sonrió suavemente.
- Yo también
te eché de menos… - Susurró, pegándose aún más a mí. Le estrujé contra mi
cuerpo con fuerza y él rió con suavidad cuando besé su pelo. - Algún día quizás
sí que podrías venir a protegerme…
- Mañana
mismo. - Dije de inmediato. Me miró, sin borrar la sonrisa, pero una ceja
enarcada.
- Qué bobo
eres… - Musitó, cerrando los ojos y acercándose a mis labios, depositó un suave
beso sobre ellos. Corto y simple, pero que ya encendió lo más oscuro de mi
mente.
Se separó y
me miró con brillo en sus ojos y una sonrisa dulce. Le miré a los ojos y me
acerqué a él, besándole de nuevo, pero no tan suave como el suyo, sino adentrándome
en su boca, sintiendo cómo nuestras respiraciones se aceleraban.
- Dongwoo… -
Suspiró Howon, separándome con suavidad de él, mientras yo abría los ojos,
confuso de por qué se me había sacado de mi limbo personal en sus labios.
Fruncí el ceño. - No creo que sea una buena idea…
- El qué? -
Howon deslizó su mirada a su cintura, donde yo, inconscientemente, me había
encargado de remangar su camiseta y tenía mi mano posada en su vientre. Abrí
mucho los ojos, retirándola inmediatamente. Maldito Howon… No era culpa mía! Es
que, como ya dije antes, era un caramelito! Mi subconsciente no se le podía
resistir.
- Lo siento…
- Murmuré, intentando calmarme y relajar todo mi cuerpo, especialmente una
parte que también acababa de darme cuenta de que estaba ligeramente emocionada.
Por suerte, no lo suficiente como para que Howon lo notase. Crucé mis piernas
de todas formas, por si acaso.
- No te
disculpes. - Susurró, bajándose la camiseta y peinándose, nervioso. - Es solo
que creo que es demasiado pronto…
Asentí, sin
quitarle la mirada de encima a mi mano autónoma. La piel de Howon era muy
suave… Me había gustado tocarla.
- Estoy de
acuerdo. - Murmuré. - No sé por qué he hecho eso…
- Pues igual
que yo me moría de ganas de hacerlo. - Rió suave, mirándome con comprensión. -
No te preocupes.
- No me
preocupo. - Musité, bajando por fin mi más que observada mano y mirándole a los
ojos. - Creo que es mejor que vayamos despacio.
- Yo
también. - Sonrió con ternura y le devolví la sonrisa.
- Pero eres
muy suave… - Musité, abriendo los ojos como platos inmediatamente al darme
cuenta de la perlita que acababa de soltar. Howon también me miró, sorprendido
y sonrojado.
- Gracias… -
Susurró, bajando la mirada con timidez. En ese momento, a través de la pared
llegó a nuestros oídos un gemido. Nos miramos inmediatamente, sorprendidos.-
Has sido tú?
Negué
suavemente, cerrando los ojos un momento para agudizar el oído, y los abrí de
nuevo en una mueca divertida cuando aterrizó en nuestros oídos un segundo
gemido.
- No puede
ser… - Musité, ahogando una carcajada. Howon me miró, divertido.
- Son
Woohyun y Sunggyu? - Asentí, riéndome en bajito para no delatarnos. - Qué
fuerte…
- No serán
Sungyeol y Myungsoo? - Howon negó.
- Se han ido
a un motel esta noche también. No quise pedir más información ni razones. -
Pude notar mis mejillas arder. Sunggyu y Woohyun… Estaban teniendo sexo en la
habitación de al lado? No sabía si reírme o construirles un monumento. Luego
Woohyun andaba diciendo por ahí que a él no le interesaba eso con Sunggyu…
Maldito suertudo! Yo quería ir despacio con Howon, pero la carne es la carne, y
la Howon era de calidad deluxe!
- Qué
ocurre? - Me preguntó Howon, analizando mi expresión. Parpadeé, saliendo de mi
envidia interior y negué con la cabeza, sonriendo con suavidad. - Dongwoo…
Cuéntamelo. Quiero que seamos completamente sinceros el uno con el otro.
Le miré a
los ojos, serio, y bajé la mirada hasta sus labios. Howon suspiró en cuanto mis
ojos se posaron en ellos, y yo la alcé de nuevo a sus ojos.
- Quieres
besarme? - Musitó. Yo asentí, y sin esperar una respuesta, me acerqué despacio
a él, invadiendo su boca como había hecho anteriormente. Hasta un beso con
Howon hacía que todo mi cuerpo empezase a encenderse. No había solución. Me
separé esta vez yo, y él me miró, abriendo los ojos lentamente.
- Qué? -
Susurró. Yo acaricié su mejilla, y bajé mi mano hasta su cuello, que definí con
las puntas de mis dedos.
- Me gustó
mucho acariciarte… Más de lo que creía. - Le susurré. Con nuestros susurros no
llegábamos a escuchar a los dos de la habitación de al lado, y lo agradecería,
porque no quería que las cosas se pusiesen incómodas. Siendo sincero, me sentía
bastante cómodo hablando de esto con Howon… Puede que fuese porque en realidad
nunca habíamos tenido problema en hablar de cualquier cosa el uno con el otro.
Howon sonrió
con timidez ante mi comentario y bajó la mirada hasta mis labios, acercándose a
ellos y depositando un corto beso sobre ellos. Suspiré cuando se separó de mis
labios y le miré, con los ojos encendidos.
- A mí
también me gustó que me acariciases… - Susurró. Sonreí suavemente y continué
recorriendo su cuello. Me gustaba, era bonito y suave, como todo su cuerpo.
- Sí? -
Asintió y cerró los ojos para disfrutar más de mis caricias. Yo aproveché para
observar su rostro en calma, completamente relajado. Desde que me había dado
cuenta de mis sentimientos, mi visión de él había cambiado completamente. Ahora
hasta un pequeño lunar o la mínima marca en su piel me parecían algo digno de
contemplación y adoración por mi parte. Así de precioso era Howon para mí.
- Que
queramos ir poco a poco… - Susurró, con sus ojos cerrados. Yo mantenía mi vista
fija en sus labios, entreabiertos, por los que exhalaba lentamente. Tenía unos
labios preciosos. - No significa que no podamos acariciarnos…
Abrió con
lentitud los ojos y clavó una mirada pura en los míos, que le sonrieron con
dulzura.
- Me parece
muy bien. - Dije en un suspiro, posando mi mano en su cintura, él subiendo la
suya a mi cuello, y aproximándonos el uno al otro para fundirnos en otro beso.
Mientras nos
besábamos, Howon tiraba de mí hacia él, pegándonos el uno al otro, y yo pensé
para mí que era imposible que no estuviese notando el más que evidente problema
que crecía entre mis piernas, al igual que yo notaba el suyo, pero me
concentraba en definir su pecho y abdomen con mis manos, suspirando el uno en
la boca del otro, con nuestras respiraciones agitadas y excitadas. Iba a
pedirle que se quitase la camiseta cuando la repelente musiquita que Howon tenía
como tono de llamada hizo que el ambiente desapareciese en segundos y ambos nos
quedásemos helados, cada uno con más cara de decepción que el otro.
- Debí de
haberlo puesto en silencio… - Masculló, separándose de mí y poniéndose la ropa
en su sitio, incorporándose para ir a responder.
- Pues sí. -
Susurré, con un puchero de fastidio, sentándome sobre la cama con las piernas
cruzadas y colocando un cojín entre ellas para ahorrarme el bochorno propio.
Howon
entonces me miró, con el móvil entre las manos y expresión sorprendida. Fruncí
el ceño.
- Quién es?
INGUK? Pásamelo, que lo mato. - Sé que dije que no me parecía un mal tipo, pero
como me hubiese cortado el rollo por acosar a mi Howon, no tendría piedad. El
aludido resopló y puso los ojos en blanco, reprendiéndome a continuación con la
mirada.
- No, es
Chunji. - No oculté mi expresión de sorpresa.
- Chunji? -
Asintió. - El de Teen Top? - De nuevo, su expresión de “en serio, Dongwoo?”.
- No, mi
primo Chunji. - Puse morros, frunciendo el ceño. - Cuántos Chunjis conoces?
- Pero es
que es muy tarde… - Murmuré, mirándome el reloj. Marcaba las tres de la
madrugada.
- Habrá
pasado algo? - Musitó, mientras la musiquita se aproximaba a su final.
- Responde,
por si acaso. - Le apuré, levantándome cuando Howon pulsó el altavoz.
- Hola?
- Hola. Es el teléfono de Hoya de Infinite? -
La voz de Chanhee sonaba ronca y cansada. Además, era temblorosa y triste.
Howon me miró, extrañado.
- Sí, soy
yo. Chunji?
- Perdona por llamar a estas horas… Estabas
durmiendo?- Fruncí el ceño. “No exactamente.”
- No, no te
preocupes. - Howon volvió a la cama, sentándose a mi lado. - Ha pasado algo?
- Bueno… - Sollozó. Howon me miró,
preocupado.- Verás, es que estoy
intentando ponerme en contacto con Sungjong, pero no responde al teléfono.
Ambos
fruncimos el ceño.
- No creo
que sea un buen momento para llamarle, Chunji. - Dijo Howon.
- Lo sé, créeme, pero necesito hablar con él.
No es nada malo, te lo juro…
- Ahora
mismo no sé dónde está, pero probablemente esté destrozado por alguna parte. -
Espetó Howon, con el ceño fruncido. Su amistad con Sungjong era muy estrecha, y
él era uno de los que más furioso estaba hacia L.Joe y Chunji por todo este
follón. - No creo que sea una buena idea que vayas a rematarlo. Le queremos
vivo para el comeback, sabes?
- Hyung… - Ambos abrimos mucho los ojos al
escucharle llorar al otro lado del teléfono. - Está bien… Entiendo que no confiéis en mí… Yo tampoco lo haría. Pero…
Bueno… Si podéis reuniros conmigo os explicaré todo lo ocurrido y por qué le
busco. - Howon no tardó en estar quitándose el chándal y enfundándose los
vaqueros. Yo le miré, confuso, mientras le sostenía el teléfono.
- Me parece
bien. - Dijo Howon, terminando de abrochárselos y poniéndose una sudadera
violeta por encima. Le sonreí con ternura porque se la había regalado yo.
Decidí que me pondría una a juego que tenía en verde. - Dime un sitio y estaré
allí en media hora como mucho.
- Conoces el parque que queda cerca del
hospital donde estuvo ingresado Myungsoo? - Asentí.
- Sí. - Respondió
Howon, mirándome. Al fin y al cabo, yo era el chófer. Me incorporé y cogí mis
llaves y mi sudadera. Mis vaqueros ya los llevaba puestos, así que…
- Te parece quedar en la entrada? Siento las
horas que son…
- No te
preocupes. Allí estaremos. - Y sin más, colgó, apurándose en ponerse un gorro,
y yo hice lo mismo.
- Qué crees
que querrá contarnos? - Pregunté, tendiéndole su abrigo. Él parecía
notablemente preocupado.
- No lo sé,
pero temo por ello.
- Por?
- Dongwoo… -
Se giró y me miró desafiante. Parecía realmente molesto, aunque la preocupación
la llevaba pegada al rostro. - El novio del chico del que está enamorado uno de
mis mejores amigos me ha llamado de madrugada, llorando, buscando a mi amigo,
al que en teoría odia, pero con el que quiere hablar. Cuando quieres pegar a
alguien, no llamas a un amigo de esa persona, porque sabes que irá contra ti…
Así que temo que haya pasado algo relacionado con L.Joe.
- Crees que
será por lo que pasó hoy en la azotea? - Me escudriñó con la mirada mientras yo
me subía la cremallera del anorak y me colocaba bien el gorro.
- Tú sabes
qué ha ocurrido? - Suspiré.
- No es muy
difícil… - Howon asintió con resignación.
- Pobre
Sungjong…
- Por
cierto, tú sabes dónde está, verdad? - Asintió de nuevo, con la mirada baja. -
Y no me lo vas a decir, verdad?
Él elevó la
mirada y me miró con tristeza.
- Si
dependiese de mí, lo haría. Pero es la vida de Sungjong… Y no es una vida que
le esté dando mucha tregua, así que… Prefiero que te lo cuente él cuando esté
preparado.
Asentí y le
sonreí con ternura.
- No te
preocupes. Solamente, no te guardes toda la preocupación maternal esa que te
sale para ti solo. - Le abracé y le besé la frente. Él me miró, con ojos
llorosos. Lo de Sungjong le tenía muy triste.
- Gracias. -
Susurró, besándome rápidamente y dedicándome una sonrisa. Se la devolví, pero
con un toque de malicia.
- Oye… - Me
miró, cuando ya agarraba el pomo de la puerta. - No nos vamos a despedir de
Sunggyu y Woohyun?
Una sonrisa
también malvada se dibujó en su rostro.
-
Deberíamos? - Musitó, alejándose de la puerta lentamente. - No es demasiado
cruel?
Negué con la
cabeza y corrimos a su puerta, pero fue una lástima que no pudiésemos quedarnos
demasiado. Chunji nos esperaba, y si tenía que ver con nuestro maknae,
estábamos dispuestos a lo que fuese.
Corrí por la
carretera, intentando ir por las menos transitadas, y la verdad es que no había
mucho tráfico a esas horas.
- Estará
esperando? - Pregunté, mirando el reloj, que pasaba de las tres y media.
- Yo creo
que él ya estaba ahí. - Musitó. Le miré, sin entender. - Está en una zona en la
que suele haber muchos incidentes… Sungyeol me contó que cuando Myungsoo estaba
ingresado y él corría hacia el hospital para verle, se chocó con L.Joe por ese
parque. Además, no queda muy lejos de la zona donde Sungjong suele ir a
esconderse del mundo.
Fruncí el
ceño. Chunji sabía dónde estaba Sungjong? No lo creía… Porque no nos habría
llamado de saberlo.
- L.Joe sabe
dónde es ese sitio? - Howon asintió con tristeza. - Entonces puede ser que un
día siguiese a L.Joe y por eso sepa más o menos por donde quede…
- Puede ser.
- Bueno, ya
estamos llegando. - Dije, metiendo el coche en un aparcamiento cercano y
buscando la salida del parque que nos había indicado Chunji. La verdad es que
por mucho que pensaba, no conocía ningún lugar cercano a esa zona donde pudiese
estar oculto Sungjong. No era una zona especialmente turística o bonita de
Seúl… Era más bien algo tétrica y marginal. Había unos cines no muy lejos de
allí, pero no era un sitio donde pudieses pasar la noche.
- Hola. -
Nos saludó Chunji cuando cruzamos la esquina y le vimos, envuelto en una gruesa
bufanda y los ojos hinchados. - Disculpad por la hora, de verdad…
- Está bien.
Estábamos despiertos, y mañana no tenemos agenda. - Mintió Howon. Yo miraba a
mi alrededor constantemente. Odiaba las zonas mal iluminadas y de poca
circulación… Me daba la impresión de que de un momento a otro me iban a atracar.
- Qué ha ocurrido?
- Estaba
intentando localizar a Sungjong porque quería hablar con él…
- Sobre qué?
- Espetó Howon. - Chunji, Sungjong está muy dolido. Entiéndele, su relación con
Myungsoo fue de todo menos fácil, y acabó con él. Y ahora que había empezado a
lograr salir de eso gracias a L.Joe, va y le deja así de sopetón. Ha sido un
golpe muy duro, y le llevará un tiempo recuperarse.
- Lo
entiendo. - Dijo, suavemente. Su rostro ya daba pena de por sí. Tenía unas
ojeras pronunciadas que sobre el escenario no se le habían notado gracias al
maquillaje, y parecía haber perdido peso. Además, sus ojos estaban hinchados y
rojos de llorar, y sus labios temblaban, muestra del reciente llanto. Me dieron
ganas de abrazarle y ofrecerle un cacao calentito. - Por favor, llámame
Chanhee. Chunji nunca me ha gustado más allá del escenario.
Howon y yo
asentimos.
- El caso es
que… Hoy hablé con Byunghyun… - Continuó, en voz baja y ronca. De verdad que la
imagen era devastadora. Siempre le habíamos conocido como un chico alegre y
seguro de sí mismo, pero parecía que le habían quitado varias capas, como a las
cebollas, y solo quedaba lo más delicado de él. Algo frágil y fácilmente
rompible. - Y hemos discutido.
- Y? -
Espetó Howon, con la sensibilidad de un ladrillo. Le miré, con el ceño
fruncido, y le di un codazo. Me miró, enfadado. - Qué? Todas las parejas
discuten! Por eso no tiene que buscar a Sungjong.
Chanhee negó
con la cabeza y nos sonrió con tristeza.
- Hablé con
Byunghyun porque me di cuenta de que, aunque me había esforzado mucho en
recuperarle, no éramos capaces de ser felices, ni él ni yo, y eso estaba
afectando todavía más al grupo que cuando estábamos separados. - Sus ojos
comenzaron a humedecerse y yo me apresuré a tenderle un pañuelo. Lo tomó y me
sonrió con suavidad. - Gracias…
- No hay de
qué.
- Entonces,
hablé con él, y ambos sabíamos que esto no iba a ninguna parte, por eso le
sugerí que cortásemos. - Howon le miró, sorprendido, y me miró a mí. Yo estaba
igual que él. - Pero él me dijo que no era eso de lo que quería hablar. Cambió
de tema como si nada.
Acompañamos
a Chanhee a sentarse en el primer banco que vimos, porque parecía que iba a
desplomarse de un momento a otro.
- Y qué
pasó? - Preguntó Howon, mirándole con algo más de comprensión.
- Que no
quiso. - Musitó, con los ojos cerrados, dejando caer dos lágrimas perfectamente
acompasadas. - Me dijo directamente que no me amaba, que ya no sentía nada por
mí, pero que no podía dejarme porque tenía una responsabilidad conmigo.
- No lo
entiendo… - Murmuré.
- Porque es
incomprensible. - Respondió Chanhee, abrazando sus rodillas sobre ese banco,
apoyando el mentón en ellas. - Le dije que, por favor, recapacitase. Que se
diese cuenta de que esta situación no estaba haciendo feliz a nadie… Y que yo
podía rehacer mi vida, que no tenía que preocuparse por mí si ya no sentía
nada, pero se negó de nuevo. Yo creo que tiene miedo a que Sungjong se niegue a
darle otra oportunidad… Porque eso quería hablar con él y decirle que Byunghyun
a quien ama es a él, y que yo ya he luchado por mi relación todo lo que he
podido. No quiero hacer daño a nadie más, y quiero dejar de hacérmelo a mí
mismo. Cuanto antes acabe esto, antes podré volver a ser feliz. - Explicó,
sollozando suavemente. Lo que tenía ante mis ojos era un hombre destrozado, que
se había dejado el pellejo en salvar su relación y enmendar sus errores, pero
que no lo había conseguido y ahora intentaba salvarle la vida a la persona a la
que más quería.
- Chanhee… -
Le llamó con suavidad Howon. Éste elevó la mirada y le miró, suplicante.-
Escúchame, vamos a hacer una cosa… Byunghyun está en casa, verdad? - Chanhee
asintió.- Y estará durmiendo?
Chanhee
sonrió y negó suavemente. - Lleva sin dormir mil noches. Se cree que no nos
damos cuenta.
- Vale… Pues
te voy a llevar con Sungjong, y tú y yo vamos a hablar con él. Quiero estar yo
delante, si no te importa. - Asintió, secándose las lágrimas con mi pañuelo.
Miré a Howon con dulzura. Mi novio era la mejor persona del mundo, y protegería
a su pequeño hasta el fin del mundo. - Dongwoo mientras tanto irá a buscar a
Byunghyun y lo traerá al pub.
- Qué pub? -
Preguntamos Chanhee y yo a la vez. Howon negó con la cabeza.
- Eso es lo
de menos. Tú, - Dijo, señalándome. - ve yendo a la casa de Teen Top y trae a
Byunghyun a la dirección que te mandaré por mensaje, vale? - Asentí, no sin
dudas. Howon parecía muy seguro, pero a mí el pequeño rapero de Teen Top me
imponía respeto. Era el único además de Sungjong que se había atrevido a
plantar cara a Myungsoo. Sí, la cosa no había salido precisamente bien, pero el
coraje lo tenía presente. Y si me arañaba o algo?
- Vale… -
Musité, cogiendo las llaves del coche de mi bolsillo para tenerlas preparadas.
- Chanhee y
yo iremos yendo con Sungjong.
- Entonces
sí que sabes dónde está? - Musitó Chanhee. Howon le miró y asintió.
- Le conozco
desde que era un cachorro. Claro que lo sé. Si Ricky o Changjo se escondiesen,
tú no sabrías dónde encontrarles?- Chanhee sonrió con ternura.
- Ricky? En
la despensa. Y Changjo, pegado a él como una lapa, aunque siempre defendería
con uñas y dientes que están juntos por pura coincidencia. - Howon no pudo
evitar sonreír con ternura.
- Se quieren
mucho, verdad?
- Se adoran.
Son los dos pequeños del grupo… Así que tienen algo especial entre ellos que
los demás no logramos entender.
- Qué monos…
- Enarqué una ceja. Cuándo habíamos cambiado de tema?
- Dónde
vivís? - Pregunté, cortándoles el rollo maternal. Chanhee en seguida se
apresuró a hacerme una captura de pantalla de un mapa online y me escribió de
todas formas la dirección en un mensaje.
- Cualquier
cosa, me llamas, Hyung. - Asentí, despidiéndome con un gesto de la mano y
lanzándole un beso a Howon, que desaparecía con Chanhee por una callejuela
estrecha y sin iluminación. Repito que ODIO la oscuridad y que no haya gente.
De todas
formas, pronto estuve subido en mi coche, calentito con la calefacción y
esperando a que el GPS calculase la ruta para llegar al piso donde me tendría
que enfrentar a Byunghyun, al que no creo que le fuese a hacer mucha gracia lo
de que le sacase de casa a las cuatro de la madrugada.
No tardé más
de veinticinco minutos en llegar gracias a la escasez de tráfico, y en esa
escasa media hora me dio tiempo a pensar. Iría directo a por Byunghyun,
contestando escuetamente a las preguntas y llevándomelo por la fuerza si era
necesario.
Además, me
preocupaba si Howon y Chanhee habrían llegado bien a donde fuere que fuesen.
Había recibido la dirección, y según Google, era un club de chicas, cosa que no
me tenía ningún sentido, pero Howon me había insistido en el mensaje que no se
había equivocado y que ahí era a donde tenía que llevar al chico.
Suspiré. Ese
día había sido de todo menos normal, aunque me bajé del coche, timbré y alguno
de los chicos me abrió, aunque no supe con seguridad cuál.
- Hyung! -
Changjo me abrió la puerta en pijama, frotándose los ojos y mirándome con
confusión. - Qué haces aquí?
- Hola,
pequeño Padawan. - Dije, posando mi mano sobre su cabeza de forma pacífica. Él
me miró, todavía más confuso. Cierto… Le sacaba cinco años a ese chaval, y la
diferencia generacional se notaba. - Esto… Vengo a buscar a L.Joe. Órdenes
estrictas de Howon y Chunji.
- Oh… -
Dijo. Probablemente no se había enterado de nada por el sueño. - La puerta al
final de todo a la derecha.
- Gracias.
Ve a dormir ahora. - Le sonreí con dulzura y él se fue arrastrando los pies
hasta entrar en una habitación a la izquierda. El piso no estaba mal, era más
pequeño que el nuestro, pero más luminoso y mejor decorado. Si Woohyun lo
viese, le daría un infarto. Ellos tenían alfombras de flecos. AMABA las
alfombras de flecos… Siempre proponía comprarlas para el dormitorio, y siempre
le ignorábamos.
Caminé
haciendo el menor ruido posible y llamé con suavidad a la puerta que Changjo me
había indicado.
- Largaos. -
Espetó una voz familiar al otro lado. Hice una mueca e insistí. - Quién
demonios eres? Quieres morir?
- Esto…
Hola, L.Joe. - Musité, tragando saliva. - Soy Dongwoo, de Infinite.
L.Joe se
quedó en silencio, pero al final escuché unos pasos y la puerta se abrió. Me
miró, sorprendido.
- Creía que
serías alguno de los míos… Lo siento, Hyung. - Dijo, haciendo una reverencia. -
Puedo preguntar qué haces aquí a estas horas? Está a punto de amanecer.
- Qué va!
Aún quedan un par de horas. - Parpadeó, probablemente sin entender por qué solo
contestaba a la mitad de las cosas, y ni siquiera a aquellas que eran
preguntas. - Esto… Estás ocupado?
Parpadeó de
nuevo. Cómo iba a estar ocupado a esas horas? Aish!
- Dormías? -
Negó con la cabeza y se apoyó en el marco de la puerta, mirándome. Parecía muy
confuso. - Oye… Sé que no es un buen día para ti, y lo entiendo, pero tengo que
pedirte que me acompañes sin hacer ningún tipo de pregunta. - Enarcó una ceja.
- Por favor.
- A dónde?
- Eso es una
pregunta. - Frunció el ceño.
- Es que…
Tienes razón. No ha sido un buen día y no me apetece en absoluto salir. Y menos
a estas horas.
- Lo
entiendo, pero tienes que venir. - Insistí. Él resopló, frustrado. - De verdad,
te ruego que no preguntes y simplemente vengas. Yo tampoco sé lo que va a
pasar, pero tengo órdenes te llevarte conmigo.
- Vale. Pero
a dónde!? - Preguntó, frustrado. Estaba a punto de sacarle de sus casillas y me
daba miedo. Los bichos pequeños son los peores.
- No lo sé!
- Protesté. Yo también empezaba a frustrarme. - Por favor, ponte unos zapatos y
vámonos! Quiero irme a dormir.
- Envidia,
tú que puedes. - Musitó, rindiéndose y dirigiéndose a la entrada sin cerrar la
puerta de su cuarto. A la luz que entraba por las ventanas, pude ver que su
expresión no tenía nada que envidiar a la de Chanhee: L.Joe también era un
hombre, bueno, hombrecito, demacrado por los recientes sucesos. De verdad que
esperaba que Howon supiese lo que estaba haciendo.
- Esto… -
Dije, una vez que se hubo subido al coche. - Puedo preguntarte qué tal estás? -
Me miró, cansado. - Sé que es estúpido preguntar, no te creas que no estoy al
corriente de lo que pasó con Sungjong, pero… No sé. Me parece que de todo esto
no hay nadie que no haya salido dañado.
Bajó la
mirada y escondió las manos en las mangas, que le quedaban largas.
- Jodido. -
Musitó. - Estoy jodido.
Asentí y
analicé su expresión, puramente triste.
- Oye… Una
última pregunta. - Dije, arrancando y siguiendo las indicaciones del GPS.
- Dime.
- Tú le
amas? - Me miró, sorprendido. - A Sungjong. Le amas? O solamente has jugado con
él?
- Sabes que
estoy con Chunji, no?
- Sé que no
quieres estar con Chunji, pero eso no responde a mi pregunta. - Espeté. Él bajó
la mirada, recuperando esa expresión depresiva.
- Le amo. -
Susurró. - Pero hay cosas que no son posibles, así que prefiero dejar a los
sueños ser sueños.
Asentí,
serio, con la vista fija en la carretera.
- Y
realmente intentaste hacer las cosas bien esta segunda vez con Chunji? No
preguntes por qué sé todo esto, solamente responde. Acabaremos antes.
Suspiró.
- Lo intenté
con todas mis fuerzas, pero al final solamente la cagué más.
- Querrías
volver al pasado y cambiar algo?- Dije. Él dejó caer un par de lágrimas que vi
de reojo, pero conocía a la gente como Byunghyun, y sabía que si le consolase,
solamente se sentirían heridos en su orgullo… Y ese chico ya estaba
suficientemente herido. No sabía ni cómo se sostenía en pie.
- Sí. -
Musitó.
- El qué? -
Insistí.
- El haber
conocido a Sungjong. - Abrí los ojos como platos y le miré, sin entender. Él
levantó la mirada e, iluminado por la luna a través del cristal del coche,
sonrió en una expresión rota. - Si no le hubiese conocido… No le habría podido
hacer daño.
Jope, el principio me ha encantado... me he reído lo mío... Pero la parte del final me ha dejado chof xD
ResponderEliminarTe ha dejado chof porque es malo el fic o porque se avecina el drama? xD
EliminarGracias por leer y comentar~ <3
Por la situación jaajjaja
EliminarAaaaah! Qué susto! xD
Eliminarsiiiiiiiii!!!!!!!!!! he vuelto, ya era hora verdad :)? ya quería leer el fic, encerio tanto que si no lo hacia iva a morir de aburrimiento, no lo avía leído porque últimamente me han dejado mucha tarea en la escuela y he tenido que hacer unas cosas en el salón( porque tuve que ser jefa de grupo ) y tengo que entregar un proyecto de mi taller :( es muy cansado, pero bueno que le vamos hacer verdad.
ResponderEliminarposdata::: me encanto tanto lo que dijo chunji acerca de ricky y changjo los conoce bien, por eso es la mama del grupo y hoya tambien es muy maternal me encanta ?/._./
pero volviendo al fic creo que el yadong cada ves se pone mas y mas bonito me gusta mucho( unnie que voy hacer en este fic e aprendido amar a todas la parejas ya ni se cual es la que mas me gusta :))
como es que dongwoo cela y respeta tanto a hoya haaaaa quien fuera el después de que sufrio mucho es muy amado y querido por dongwoo :)
pero como es que siempre alguien tiene que interrumpir en esta ocasión es el bendito teléfono, porque me haces eso unnie ,porque me haces sufrir tanto con esas interrupciones ?( no es cierto me encantan es como el cache ( la trama ) de la historia ).es gracioso ademas le da un toque misterioso:) es genial.
ahora me saco mucho de onda que chunji quisiera hablar con sungjong hubo un momento en el que pensé que le iba a pedir que se alejara de l.joe pero no ahora resulta que quiere terminar con el por que es difícil volver a tener algo por que rayos decidieron regresar nunca lo hubieran hecho, era mejor terminar bien con eso que paso en el hotel y ya pero bueno es muy triste
ahora que preguntas hace dongwoo, me dolió tanto que l.joe dijera esas palabras acerca de sungjon pero e amor es así no en el amor se sufre pero hay que enfrentar esos problemas no eso es lo que hace que la vida sea vida.
meeeeeeee guuuuuuussssstttttooooo muchissssimo :)
La escuela es el mal D: Pero las prioridades son las prioridades ^^ Fighting!! <3
EliminarLas interrupciones son graciosas xD
Me alegro te que te gustaste tantísimo *-* <3
Gracias por leer y comentar!! :D